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CNT Palencia
Federación local de Palencia

Ateneo Libertario “Eduardo de Guzmán”

Escrito por CNT Palencia el 7th octubre 2018

Palencia y Villada – JORNADAS SOBRE MEMORIA HISTÓRICA DE CNT – Octubre a diciembre de 2018 ——————————————- Viernes: 19 de octubre de 2018. A las 19.30 horas Presentación de las Jornadas sobre Memoria Histórica de CNT Palencia a cargo de Pablo Martín Domínguez, militante de CNT Palencia, profesor de Historia y Doctor en Antropología A […]

 

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Palencia y Villada – JORNADAS SOBRE MEMORIA HISTÓRICA DE CNT – Octubre a diciembre de 2018

Escrito por CNT Palencia el 7th octubre 2018

Palencia y Villada – JORNADAS SOBRE MEMORIA HISTÓRICA DE CNT – Octubre a diciembre de 2018

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Viernes: 19 de octubre de 2018.
A las 19.30 horas
Presentación de las Jornadas sobre Memoria Histórica de CNT Palencia a cargo de Pablo Martín Domínguez, militante de CNT Palencia, profesor de Historia y Doctor en Antropología
A las 20.00 horas
Proyección y debate del documental “La Esperanza en marcha: La lucha obrera de un pueblo” Sobre la lucha minera en Fabero (El Bierzo) a cargo de su autora Eloína Terrón
Lugar en la Sede de CNT de Palencia, calle Don Pelayo, 14, Palencia
Tras la actividad se realizará un picoteo aportado entre todas las personas asistentes
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Viernes 26 de octubre de 2018
A las 20.00 horas
Charla – coloquio: UHP: Revolución del Octubre de 1934 en Asturias, León y Palencia a cargo de Pablo Martín Domínguez, militante de CNT Palencia, profesor de Historia y Doctor en Antropología
Lugar en la Sede de CNT de Palencia, calle Don Pelayo, 14, Palencia
Tras la actividad se realizará un picoteo aportado entre todas las personas asistentes
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Viernes 23 de noviembre de 2018
A las 20.00 horas
Presentación del libro: “Historia del Movimiento Libertario español durante la Dictadura Franquista”  por parte de su traductor Juan Merino, militante de CNT Aranjuez
Lugar en la Sede de CNT de Palencia, calle Don Pelayo, 14, Palencia
Tras la actividad se realizará un picoteo aportado entre todas las personas asistentes
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Viernes 14 de diciembre de 2018
A las 20.00 horas
Memorias de Félix Padín Gallo, una militancia inquebrantable. A cargo de las compañeras Ana Vargas y Soraya de CNT
Lugar en la Sede de CNT de Palencia, calle Don Pelayo, 14, Palencia
Tras la actividad se realizará un picoteo aportado entre todas las personas asistentes
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Sábado 29 de diciembre de 2018
A las 17.00 horas
Acto homenaje a Eduardo de Guzmán en Villada, su localidad natal
Proyección y debate de la primera parte del documental “Eduardo de Guzmán: El literato anarquista”, realizado por Chema Menéndez de la Agencia Febus
Lugar: Centro – Socio Cultural de VIllada, calle Vizconde de Villandrando, 11. Villada (Palencia)
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Organizan las Jornadas:
Ateneo Libertario Eduardo de Guzmán de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Palencia
-y Palencia Libertaria

Memoria Histórica – La Unión de Hermanos Proletarios (UHP) – La Revolución de 1934 en Asturias, León y Palencia, o de cómo la República traicionó a la clase trabajadora

Escrito por CNT Palencia el 6th octubre 2018
Memoria Histórica – La Unión de Hermanos Proletarios (UHP) – La Revolución de 1934 en Asturias, León y Palencia, o de cómo la República traicionó a la clase trabajadora
Fueron los momentos más esperanzadores que he vivido en los últimos tiempos, en la sana compañía de grandes y anónimos revolucionarios que pretendieron materializar el mundo nuevo que llevaban en los corazones. Mineros, trabajadores de todo oficio y condición, campesinos… Todo un pueblo, en fin, decididamente lanzado a la construcción de una sociedad definitivamente justa e igualitaria. Veamos cómo empezó todo.
Tras las elecciones generales de 1933, los centristas del Partido Radical de Lerroux forman un gobierno monocolor minoritario apoyado por la Confederación Española de Derechas Autónomas, liderada por Gil Robles. En Octubre de 1934, la CEDA, partido antirrepublicano, retira su confianza al gobierno radical y exige participar en el mismo, por lo que se incluyen tres ministros derechistas en el gabinete.
Los obreros se alarman por esta decisión, pues están viendo cómo la democracia parlamentaria burguesa ha abierto el camino al poder a los nazis en Alemania y a los fascistas en Italia, y no están dispuestos a que en España suceda lo mismo permitiendo la derechización de una república que tanto les ha costado conquistar.
El día 5, en Madrid, UGT declara la huelga general. CNT no apoya la movilización por imposibilidad de hacerlo, pues, en la capital, la organización había sido prohibida y sus militantes perseguidos y vigiladas sus actividades, por lo que solo podía moverse en la clandestinidad. Los revolucionarios intentaron el asalto a la Presidencia del Gobierno, pero las fuerzas represivas a su servicio, después de dos horas de intercambio de disparos, dominaron la situación y encarcelaron a los dirigentes socialistas que apoyaron la sublevación.
En Bizkaia y Gipuzkoa los nacionalistas no apoyan la revolución, pero la UGT toma las cuencas mineras y las zonas industriales, manteniéndolas en su poder hasta el día 12, en que los obreros fueron vencidos por la intervención del Ejército.
En Aragón, Extremadura y Andalucía no cuajó la revolución porque los campesinos estaban ya agotados por las recientes luchas y huelgas que se produjeron durante los meses de marzo, abril y junio.

CATALUNYA

 

Muy distinta fue la acogida de la Revolución en Catalunya. Reproduzco el manifiesto que el presidente de la Generalitat, Lluis Companys, de Esquerra Republicana de Catalunya, difundió en la noche del 6 al 7 de octubre:
“Catalanes: las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar a la República han logrado su objetivo y han asaltado el poder. Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades de nuestra tierra, los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña, constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones. En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del parlamento,el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña, proclama el Estado Catalán de la República Federal Española, y al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Cataluña el gobierno provisional de la República,que hallará en nuestro pueblo catalán el más generoso impulso de fraternidad en el común anhelo de edificar una República Federal libre y magnífica”.
Esta declaración provocó la proclamación de estado de guerra y la intervención del Ejército, que domina rápidamente la situación después de algunos enfrentamientos en los que perecieron alrededor de cuarenta personas. La autonomía catalana fue suspendida por el Gobierno y Lluis Companys detenido. También fue detenido Azaña, quien se encontraba casualmente en Barcelona para asistir al funeral de Jaume Carner, que fue ministro de su gobierno cuando él era presidente.

LA REVOLUCIÓN ASTURIANA

 

Fue en Asturias donde, gracias a las heroicas y decididas acciones de los mineros, la Revolución del 34 alcanzó su cenit. Se trató de una auténtica insurrección coordinada entre las diferentes fuerzas de la izquierda asturiana, agrupada bajo las siglas UHP (Uníos Hermanos Proletarios, Uníos Hijos del Proletariado o Unión de Hermanos Proletarios. Las tres versiones aparecen en carteles y panfletos de la época) En esta Alianza Obrera se encuadraron la Federación Socialista Asturiana del PSOE, la UGT, la Confederación Regional del Trabajo de Asturias, León y Palencia de la CNT, y las organizaciones trotskistas Bloque Obrero y Campesino (BOC) e Izquierda Comunista. Al Partido Comunista de España (PCE) que solicitó su ingreso en septiembre de 1934, no se le permitió la adhesión hasta que no retiró de su petición todos los puntos que hacían referencia a su antitrotskismo. Tanto socialistas como anarquistas fueron inflexibles en este extremo: ante todo, unidad de acción y nada de enfrentamientos intestinos.
(Reflexión sobrevenida: “¿Dónde coño están aquel PSOE y aquella UGT?”)
El PCE firmó, por fin, su ingreso en UHP, pero, sin embargo, su afán de partido conductor de todas las iniciativas le hizo redactar el 4 de octubre, tan sólo 24 horas antes del inicio de la Revolución, un panfleto que fue distribuido por las cuencas mineras y que, entre otras lindezas, decía:”¡Trabajadores! No os dejéis engañar por ese falso camino que os brindan para la unidad. Vuestros jefes os traicionan. La Alianza Obrera es el nervio vivo de la contrarrevolución ¡Abajo la Alianza Obrera de la traición!” En fin, como siempre, intentando protagonizarlo todo y sacar tajada de todas partes, de la UHP y de los opuestos a la UHP. Tan sólo cuando, horas más tarde, el PCE comprendió que el movimiento era imparable, se convirtió en su mayor defensor.
Y llegó el día 5. Los mineros disponían de armas y dinamita y la revolución estaba muy bien organizada. En Oviedo se proclamó la República Socialista Asturiana y se atacaron lo puestos de la Guardia Civil, los ayuntamientos y otras instituciones de los poderes burgueses. A los tres días casi toda Asturias estaba en manos de los mineros, incluidas las fábricas de armas de Trubia y La Vega. A los diez días, unos 30.000 trabajadores forman el Ejército Rojo y desde el Gobierno se considera que la revuelta es una guerra civil en toda regla, por lo que Lerroux y Gil Robles deciden adoptar medidas enérgicas, entre las que destacan la de llamar a los generales Goded y Franco (que tenía ya experiencia por haber participado en la represión de la huelga general de 1917 en Asturias) para que dirijan el ataque contra los revolucionarios desde el Estado Mayor de Madrid. Estos recomiendan que se traigan de África tropas de la Legión y de los Regulares, pues tienen experiencia en combates y, además, psicológicamente, infunden pánico entre los ciudadanos, pues estos mercenarios tienen permiso para asesinar, violar y saquear a la población sometida: victoria -por cualquier método- a cambio de botín (el cabrón de Franco ya apuntaba maneras) Tampoco se recomienda la participación de jóvenes reclutas peninsulares por la impredecible reacción del pueblo ante sus posibles muertes y, porque al fin y al cabo, eran hijos del proletariado. También se temía el testimonio que pudieran difundir sobre la feroz represión que ya tenían planeada.
Mientras esto sucedía, el Ejército Rojo Asturiano se planteaba una marcha sobre Madrid, iniciativa que fue abortada por el rápido sitio militar al que fue sometida la recién nacida república rebelde. Poco antes del brutal allanamiento de Asturias, la aviación lanzó sobre Mieres el panfleto que sigue:
“Rebeldes de Asturias, rendíos. Es la única manera de salvar vuestras vidas: la rendición sin condiciones, la entrega de las armas antes de 24 horas. España entera, con todas sus fuerzas, va contra vosotros, dispuesta a aplastaros sin piedad, como justo castigo a vuestra criminal locura. La Generalidad de Cataluña se rindió a las tropas españolas en la madrugada del domingo. Companys y sus hombres esperan en la cárcel el fallo de la Justicia. No queda una huelga en toda España. Estáis solos y vais a ser las víctimas de la revolución vencida y fracasada. El daño que os han hecho los bombardeos y las armas de las tropas no son más que un triste aviso del que recibiréis implacablemente si antes de ponerse el sol no habéis depuesto la rebeldía y entregado las armas. Después iremos contra vosotros hasta destruiros sin tregua ni perdón. ¡Rendíos al gobierno de España! ¡Viva la República!”
Y así fue: sin tregua ni perdón. El general López Ochoa, comandando las fuerzas militares gubernamentales, y el aún coronel Yagüe, al frente de sus embrutecidos legionarios apoyados por la aviación, avanzaron devastadoramente sobre Oviedo, primero, y, poco después, sobre Gijón. La resistencia revolucionaria fue heroica, llegando, en ocasiones, a la lucha casa por casa, pero infructuosa debido a la enorme diferencia de efectivos y medios.
El día 19 todo había terminado y comenzaba la dura represión que se extendió por el pueblo asturiano

EXPERIENCIAS LIBERTARIAS

 

CNT aprovechó la Revolución para construir en positivo experiencias de Revolución Social, de comunismo libertario. Éstas se dieron, principalmente, en el barrio gijonés de El Llano y en la localidad minera de La Felguera, que llegó a denominarse “La Comuna de La Felguera”
En estos lugares “se procedió a regularizar la vida de acuerdo con los postulados anarquistas: socialización de la riqueza, abolición de la autoridad, del capitalismo y hasta del dinero. Para la organización del consumo se creó un Comité de Abastos, con delegados por calles establecidos en las tiendas de comestibles, que controlaban el número de vecinos por cada calle y procedían a la distribución de los alimentos. Este control por calle permitía establecer con facilidad la cantidad de pan y de otros productos que se necesitaban…” (Manuel Villar en “El Anarquismo en la Insurrección de Asturias: la CNT y la FAI en octubre de 1934”)
Todas las decisiones se dejaron en manos de las asambleas populares y ningún servicio ni rama de producción dejó de funcionar en esta quincena revolucionaria: sanidad, fluido eléctrico, minas, talleres… en fin, toda una experiencia de autogestión que no volvería a repetirse hasta las colectividades libertarias durante la guerra civil.

Memoria e Historia – UHP – Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, León y Palencia – “LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡ACUSAMOS!” (Año 1935) + Galería fotográfica

Escrito por CNT Palencia el 31st julio 2018

Memoria e Historia – UHP (Uní@s Herman@s Proletari@s) – Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, León y Palencia – “LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡ACUSAMOS!” (Año 1935) + Galería fotográfica

Enlace original: http://cosal.es/los-presos-de-asturias-acusamos-1935/

Desde CNT Palencia destacamos este párrafo y pensamos que en el documento hay un errata en el documento relacionado con este extracto:

JUAN BAHÍLLO SALOMÓN, de San Cibrián de Campos y avecindado en Sotrondio, de 54 años. Detenidos en cuartel de los guardias de Asalto de Oviedo, fue maltratado bárbaramente con el cañón de fusil, hasta fracturarle dos costillas

Que se refiere realmente a la población palentina de San Cebrián de Campos

Histórico documento elaborado por los presos políticos asturianos en la Cárcel de Uviéu/Oviedo, en el que narran las torturas sufridas en los últimos meses de 1934 y primeros de 1935.

El original permaneció escondido y olvidado en un hórreo del concejo de Riosa durante tres cuartos de siglo. A continuación transcribimos la introducción. Para leerlo completo, descargar el original escaneado y difundirlo, picar en la imagen de la portada.

“Publicamos a continuación un documento sensacionalmente terrorífico.

“Publicamos a continuación un documento sensacionalmente terrorífico.

Las páginas más escalofriantes de “El Jardín de los Suplicios” de Mirbeau no son nada más que una débil sombra al lado de lo que aquí se cuenta, de lo que aquí se dice, de lo que aquí se prueba.

No se trata de invenciones macabras hijas de una fantasía enfermiza a lo Edgard Poe, sino de hechos lacónicamente expuestos, con la frialdad de una noticia telegráfica.

Es la exposición breve, sumaria, de los crímenes cometidos en Asturias, con los presos revolucionarios.

No habla, describiendo la tragedia, un “espectador imparcial”. Hablan 547 presos que han podido salvarse -algunos de ellos momentáneamente, tan solo- de las sádicas torturas aplicadas especialmente por el comandante Doval, en las Adoratrices, y por el capitán Nilo Tello, en la Cárcel. Exponen lo que han visto, horrorizados, lo que han sentido en sus carnes desgarradas y maceradas, en sus articulaciones descoyuntadas, en sus huesos fracturados y molidos con las culatas de los fusiles.

Los presos de la Cárcel de Oviedo relatan lo que han hecho con ellos y lo realizado con aquellos otros que cayeron muertos, que no pudiendo resistir más se suicidaron o, en estado de locura, tuvieron que ser recluídos para siempre en el Manicomio.

El relato de este crimen jamás igualado culmina, llegando al paroxismo horripilante de la bestialidad más desenfrenada, en el asesinato en masa de los veintisiete presos que sacados, la noche del 24 al 25 de octubre de la Cárcel de Sama de Langreo, son apuñalados, mutilados, destrozados y luego enterrados, algunos con vida aún, en el lugar llamado la “Coraxona” de los montes de Carbayín.

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En estas páginas sombrías de ‘torturas y suplicios no se hace hincapié en las fechorías del Tercio y Regulares, “los bravos soldados de la patria”, perpetradas en toda la región asturiana. Los asesinatos de hombres, mujeres, ancianos y niños, la violación de muchachas, los robos desenfrenados de aquellas hordas de forajidos que el gobierno de Lerroux-Gil Robles condujo a Asturias “para salvaguardar la civilización” no son señalados aquí. Los presos únicamente se refieren a lo que han hecho con ellos, a lo que se está haciendo todavía. Es una simple prueba testifical ante el Tribunal de la clase trabajadora de todo el mundo.

La represión llevada a cabo en Asturias supera a las mayores que recuerda la historia moderna. Ha ido más allá que la ferocidad de Mussolini e Hitler. Sólo puede ser parangonada, aunque quizá sea más intensa la española, a la que ejecutaron los sanguinarios Thiers y Gallifet cuando cayó la “Commune” de París. Thiers dió entonces la orden de que se “exterminara a los lobos, a las lobas y a los lobeznos”. Exactamente lo mismo que Lerroux y Gil Robles mandaron hacer en Asturias.

Después de las sangrientas jornadas de últimos de mayo de 1871, las hienas de la burguesía francesa paseaban por las calles de París, y con la contera de sus sombrillas arrancaban los ojos a los cadáveres de los heroicos “communards”.

La burguesía española ha llegado en su refinamiento y en su perversidad a más aún. La
tarea de ensañarse con los cadáveres de los revolucionarios dejaron que lo efectuaran los legionarios y los moros. Ellos han caído, sádicamente, sobre los heridos y enfermos. Un periódico reaccionario de Madrid publicó, en enero el siguiente telegrama procedente de Oviedo, que luego a título de reproducción pudieron publicar algunos diarios de Madrid y Barcelona:

“Las damas católicas de Oviedo hemos creado un cuerpo de enfermeras para acabar con los heridos revolucionarios que se hallan en la Cárcel o en el Hospital. Para ello, o se equivocan los medicamentos o se ponen inyecciones con dosis elevadísimas”.

Minero muestra cómo fue torturado, en carta a su familia

Minero muestra cómo fue torturado, en carta a su familia

¿Es posible imaginar criminalidad mayor?

Cuando las primeras noticias del crimen permanente que el gobierno de Lerroux-Gil Robles comete en Asturias fueron publicadas por la prensa extranjera, las agencias oficiosas trataron de desmentir tal información. Sin embargo, posteriormente la verdad no ha podido ser ocultada.

El informe de Fernando de los Ríos, ex ministro de la República, que publicó “Le Populaire”, de París y reprodujo “Acción’, periódico del B.O.C., causó una sensación tan enorme que el Gobierno fué impotente para seguir silenciando lo ocurrido, y no tuvo más remedio que ordenar al Fiscal General de la República que hiciera las correspondientes averiguaciones.

Los presos de la Cárcel de Oviedo se apresuraron a mandar al Fiscal de la República el documento que sigue como un simple avance de lo que se ha hecho con los presos.

En las prisiones de Asturias y en las de todo el país hay miles y miles de presos sufriendo atrozmente los rigores de un régimen criminal que sintiéndose en estado agónico, hace esfuerzos inauditos para sobrevivirse torturando y asesinando sin cesar.

Los trabajadores de Cataluña, de España entera, emocionados, han visto el heroísmo de los trabajadores asturianos durante los días rojos de octubre y ven ahora sus sufrimientos atroces “.

La gloriosa COMMUNE asturiana es para todos los obreros una lección transcendental. Ha demostrado que cuando el proletariado está fuertemente unido es invencible. Si el Proletariado astur es martirizado se debe a que la clase trabajadora hispana no supo seguir su magnífico ejemplo, esto es, constituir una poderosa Alianza Obrera y luego combatir hasta triunfar.

Esta poderosa lección no puede, no debe ser olvidada. Precisa superar la situación actual para sacar a los camaradas presos de las garras de la justicia burguesa y para continuar la gesta de octubre hasta el triunfo definitivo, hasta la victoria de la segunda revolución que implante la dictadura del proletariado.”

LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡¡¡ACUSAMOS…!!!

Cárcel Modelo de Oviedo, a 24 de enero de 1935.

“También hubo enfrentamientos armados en zonas mineras del norte de Castilla y León tanto en las de Palencia como en las de León. En Barruelo de Santullán, donde los mineros ocuparon el cuartel de la Guardia Civil, fue preciso utilizar la artillería para sofocar la rebelión. En Guardo, tras incendiar el cuartel de la Guardia Civil y ocupar el Ayuntamiento donde fueron encarcelados los guardias civiles y los directivos de las compañías mineras, se llegó a organizar una economía socialista en la que el comité revolucionario presidido por el alcalde suprimió el dinero y emitió vales en su lugar. El gobierno tuvo que recurrir de nuevo a la artillería, y también a la aviación, para acabar con la insurrección. El pueblo fue ocupado por el batallón ciclista de Palencia.25

La insurrección en la zona minera de León estuvo vinculada a la Revolución de Asturias, donde el plan era, una vez dominados los cuarteles de la Guardia Civil y los Ayuntamientos, cercar la capital y ocuparla. Pero el proyecto fracasó porque los insurrectos asturianos no pudieron enviar refuerzos y por la decidida actuación del gobernador civil de León. Así que la revolución se intensificó a nivel local, donde en poblaciones como VillablinoBembibre o Sabero se proclamó la “república socialista” y se implantó una embrionaria economía de guerra supeditada a las necesidades del “ejército revolucionario” que se organizó.26

Fuera de las zonas mineras de Palencia y León, en Castilla y León, sólo se registraron algunos enfrentamientos con la Guardia Civil en Medina del CampoMedina de Rioseco y Tudela de Duero.25​”

Extraído de: Ruiz, David (1988). Insurrección defensiva y revolución obrera. El octubre español de 1934. Barcelona: Labor.

(Fuente: Wikipedia. Consultado el martes 31 de julio de 2018 a las 12.38 horas)

El gran icono gráfico de la revolución del 34

Enlace original:

http://cadenaser.com/emisora/2018/02/26/radio_palencia/1519622924_742843.html

Una imagen de unos revolucionarios arrestados, tomada en Brañosera, es la foto más conocida de este hecho histórico y la más popular de todas las tomadas en Palencia

Imagen de unos revolucionarios arrestados, tomada en Brañosera. Es la foto más conocida de este hecho histórico y la más popular de todas las tomadas en Palencia. Pertenece al Archivo Fernando Cuevas (Barruelo de Santullán) / ICAL

Víctor Amor/ ICAL

Un hito en el imaginario del movimiento obrero español. Un mito en la historia de la minería en el norte. La revolución de 1934, aunque en muchos casos olvidada, sentó un precedente de todo lo que llegaría más tarde y se convirtió en una de las páginas más importantes de principios del siglo pasado. Un capítulo que, aunque centrado en la faz asturiana, tiene en Castilla y León gran protagonismo, sobre todo en tierras leonesas. Incluso llegó a la zona de Guardo, en Palencia. Precisamente, en otra zona de la Montaña Palentina, en Brañosera, se tomó la que fuera la más icónica de las imágenes de esta revolución. Un testimonio que integra cualquier libro de historia que se precie y se ha convertido en la instantánea más famosa de todas las tomadas en Palencia.

La fotografía puede encontrarse en libros de texto y publicaciones específicas sobre este periodo. Además, fue recogida por importantes diarios como la Vanguardia, ABC, La Nación o la revista francesa ‘Illustration’, entre otros, por la fuerza y el contenido que transmite. “Estéticamente tiene una posición perfecta y se puede ver a la columna de detenidos descendiendo por la localidad, coincidiendo con los guardias civiles. Da la idea de que se ha sofocado la revolución”, explica el historiador, Jorge Ibáñez.

Uno de los más importantes fotoperiodistas de la época, Félix Ortiz Perelló, conocido con el pseudónimo de Piortiz, fue quien captó el momento en el que los revolucionarios arrestados cruzan la actual calle de Munio Núñez de esta localidad palentina, un lunes 8 de octubre de 1934. Para Ibáñez, lo más llamativo de esta imagen es que en ella se puede ver como los detenidos no parecen personas rendidas, sino que se muestran con gesto altivo, van derechos e incluso acompañados por otros vecinos del pueblo que les despiden. Parece casi un desfile.

Otro de los aspectos que hace de esta imagen una fotografía icónica es la presencia simbólica de una mujer, Josefa del Río, conocida como ‘la Pellejo’, que encabeza toda la fila de detenidos. “Es uno de los puntos más curiosos y da la idea de que la mujer, durante esta época, alcanzó puntos muy próximos a la Igualdad con el hombre”.

Descontextualización de la imagen

Según explica el historiador, experto en temas de la Montaña Palentina, desde el momento en el que se tomó la fotografía, ésta se fue recortando con la intención de no ubicar el lugar. Aunque, en un primer momento su origen se situó en Brañosera, más tarde, al convertirse en el icono de esta revolución, que tiene su parte más importante en Asturias, puede encontrarse en algunas publicaciones haciendo alusión a que los arrestados fueron mineros asturianos o a que la foto fue tomada en esta región.

Instantánea que se ha conservado gracias a las copias que se hicieron y a las publicaciones periódicas y sobre la que “se ha escrito mucho”. Precisamente, el primero de los textos se publicó cuando se entrevistó en este pueblo palentino, cuna del municipalismo, a alguno de los revolucionarios arrestados para que contasen su historia.

Incluso, esta descontextualización, llevó a que un reportaje publicado por ‘El País Semanal’, ubicase mal la imagen diciendo que pertenecía a Asturias, lo que llevó al semanario a sacar una rectificación. El último de los artículos sobre esta la fotografía más popular de la historia de Palencia fue escrito por el barruelano Fernando Cuevas en la revista ‘Trébede’.

Protagonista de un cómic

El asturiano, Premio Nacional de Cómic en 2012, Alfonso Zapico, se inspiró en esta imagen para ilustrar uno de los momentos de esta revolución, conocida por muchos como ‘la olvidada’, en su publicación ‘La balada del Norte’. Con ella, el joven autor asturiano plasma este acontecimiento clave en la historia de las cuencas mineras norteñas y, en definitiva, de España.

 



La Insurrección en Asturias, León y Palencia en fotografías. Ochobre /Octubre 1934

Palencia – Memoria e Historia, Revolución de Octubre de 1934 y Represión republicana y Franquista – Diario Palentino – Condenados y multados por pertenecer a la ‘conspiración roja’

Escrito por CNT Palencia el 5th junio 2018
Desde CNT Palencia recuperamos a fecha de hoy 5 de junio de 2018 este artículo del periódico local Diario Palentino de hace casi dos años en homenaje a esa lucha
JUSTICIA CON LAS ‘DOS’ ESPAÑAS

Condenados y multados por pertenecer a la ‘conspiración roja’

ALBERTO ABASCAL – domingo, 28 de junio de 2015
Imagen de uno de los expedientes localizados. – Foto: EVA GARRIDO
Localizados en los sótanos del Palacio de Justicia de Palencia 66 viejos expedientes que se abrieron al amparo de la Ley de Responsabilidades Políticas

Los sótanos del Palacio de Justicia de Palencia situado en la plaza Abilio Calderón siguen aportando sorpresas. Como si del hallazgo en un viejo desván se tratara 66 viejos expedientes abiertos (un antiguo registro localizado en los despachos de la Audiencia Provincial contabilizan varios cientos de anotaciones) al amparo de la antigua Ley de Responsabilidades Políticas han sido localizados cubiertos de humedad y polvo.
Rescatados del olvido, nos hemos adentrado en sus entresijos que recogen historias verdaderas de sus protagonistas que penaron en su día por el simple hecho de pertenecer al bando perdedor de la Guerra Civil española, si bien un significativo número de esos expedientes (once) explican situaciones personales relacionadas con la Revolución de Octubre de 1934 que tuvieron como escenario principal a Asturias y a la cuenca minera de Guardo y Barruelo de Santullán.
Los 66 expedientes, a los que ha tenido acceso Diario Palentino, fueron instruidos por Manuel Grande Covián, del Juzgado Instructor de Palencia dependiente del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Valladolid. Antes de adentrarnos en los casos más singulares hay que puntualizar que la Ley de Responsabilidades Políticas  tenía como principal objetivo «liquidar las culpas» de quienes fueron responsables de la guerra ( «conspiración roja») o se alzaron en contra de la política y el movimiento franquista. Entre ellos destacan los republicanos, los integrantes y partidarios de los partidos políticos de izquierda y los sindicatos obreros.
El Tribunal encargado de juzgar cada caso estaba integrado por representantes del Ejército, de la Magistratura, de la Falange y de las J.O.N.S. El conjunto sería denominado como Movimiento Nacional.
De manera más sucinta, a través del artículo primero de esta ley los expedientados estaban acusados de atentar contra el movimiento franquista. De este modo, se culpaba a todas las personas que entre el 1 de octubre de 1934 (Revolución de Octubre) y el 18 de julio de 1936 (inicio del Alzamiento) contribuyeron a la defensa de la República, y a aquellas que a partir de ese momento se opusieron al Movimiento Nacional. Las consecuencias que derivarían de esta situación en la gran mayoría de las ocasiones era la pérdida de todos sus derechos y bienes.

pena de muerte. El 13 de abril de 1945, el Ministerio de Justicia publicó un decreto que declaró extinguidos los procedimientos de Responsabilidades Civiles y Políticas y los tribunales creados para su aplicación, al considerar cumplida su misión. Creó la Comisión Liquidadora de Responsabilidades Políticas para resolver los casos pendientes y los recursos presentados contra las sentencias sancionadoras. Buena parte de los recursos fueron sobreseídos o indultados, y los bienes y el dinero incautados fueron devueltos en las décadas posteriores, por un importe equivalente al que tenían en las fechas de incautación, lo que representaba una fuerte desvalorización.
Adentrándonos ya en los casos concretos hallados en los sótanos del Palacio de Justicia de Palencia sobresale de manera especial el expediente 2.194 (año 1940) referente a un vecino de Villada, Francisco Capellán Serrano, de 29 años y productor, que fue ejecutado por sentencia de pena de muerte y que pese a que físicamente ya no existía fue multado con 600 pesetas de las de entonces, multa que debía hacer frente «sus herederos si los hubiera».
Entre los 66 expedientes figuran tres que corresponden a dos acusadas féminas y un menor. El expediente 5.170 abierto en 1941 hace referencia a una vecina de San Felices de Castillería, Paulina Mediavilla Merino, de 21 años, que fue considerada como «adicta socialista y enlace de las fuerzas marxistas de San Cebrián de Mudá, Guardo y Barruelo».
Fue condenada a 14 años de prisión y 350 pesetas de multa por «auxilio a la rebelión» después de que fuera apresada en un barco cuando trataba de huir a Francia. Asimismo, el expediente 1.833 (año 1940) recayó en Eloísa Agonichia González, de 57 años y vecina de Vallejo de Orbó. Fue sentenciada «por hechos graves» a 12 años de cárcel y multa de 5.000 pesetas después de que desapareciera el propietario de la casa en la que se alojaba en Reinosa (Cantabria) tras ser detenido por el Frente Popular.
El caso del menor se plasma en el expediente 5.179/1941, en la persona de Saturnino Abad Sáez, de 20 años (en esta época esta era la mayoría de edad) que fue condenado a 20 años de reclusión y 500 pesetas de multa por «adhesión a la rebelión» y por el simple hecho de acudir a manifestaciones en la capital palentina.Sin embargo, si alguno de los expedientes localizados podría ofrecer un guión novelesco o cinematográfico ese es sin duda el 1.729/1940. Julián Cabria Millán, de 30 años y vecino de Quintanilla, fue acusado de participar en saqueos durante la contienda civil y en su calidad de chófer en la conducción de detenidos que después eran asesinados. Trató de desplazarse a la costa francesa a bordo del barco bautizado como Gaviota, pero fue apresado por la escuadra nacional.
Durante el Consejo de Guerra negó su participación de los hechos e indicó que simplemente era el chófer de un comisario político comunista de la Jefatura de Transportes apodado Mesones, que recorrió la zona norte de la provincia y Reinosa. Fue condenado a pena de muerte que le luego le fue conmutada aunque no se libró de una multa de 250 pesetas.
Por lo demás, las multas variaban en función de si los cargos eran «más graves o menos graves» y en función de los posibles de cada acusado. Sin embargo, un labrador de Villarén, Gregorio del Barrio Aparicio, de 34 años, tuvo que soportar una multa de 20.000 pesetas (la más alta reconocida entre los expedientes hallados) tras ser condenado a 14 años y 8 meses de prisión por «adhesión a la rebelión y marxista» (expediente 1.929/1940) y después de servir en un batallón de zapadores del Ejército Republicano.
El ordenanza de la Delegación de Hacienda, José Rueda López, padre de cinco hijos, fue condenado a pena de muerte tras ser acusado de organizar la defensa del edificio de la Diputación Provincial de Palencia en la primera noche después de fraguarse el denominado Alzamiento Nacional (expediente 999/1940). La pena finalmente le fue conmutada pero tuvo que hacer frente a una multa de 300 pesetas.

PRENSA Y RADIO. La utilización de los medios de comunicación -en aquella época prensa y radio- también provocó más de un disgusto. Manuel León Espinosa López, de 56 años, vecino de Barruelo de Santullán y electricista de profesión, fue sancionado con 100 pesetas (expediente 1.554/1940) después de que le intervinieran una radio «que utilizaba para captar las emisoras marxistas», mientras que Fidel de la Vega Azpeleta, de 36 años y productor de la capital, recibió una multa de 200 pesetas tras ser condenado inicialmente a 30 años de reclusión, que le fue conmutada por una pena de seis años, por vender prensa calificada de «subversiva» (expediente 1.930/1940). El trabajo llevado a cabo por el juez instructor fue arduo especialmente en la zona norte de la provincia, de donde proceden la mayoría de los expedientes. Sin embargo, en la zona sur también se concretaron algunas decisiones que no pasaron desapercibidas, especialmente en Baltanás.
El expediente 5.180/1938 recoge la condena a 12 años de reclusión y 400 pesetas de multa por el delito de «auxilio a la rebelión» para los vecinos Eutimio Gómez Palomo, productor de 51 años; Marcelo Vicario Tristán, productor de 30 años; y Sebastián Espina Puertas, productor de 55 años. Su pecado fue el hecho de realizar labores de patrulla por el pueblo tras el estallido del Alzamiento Nacional. Además, el vecino de Baltanás, Juan Espina Pérez (expediente 52/1938), fue condenado inicialmente a la pena de muerte al ser considerado como «marxista y peligroso formador de milicias».
A modo de curiosidad, en el expediente aparece un informe (30 de enero de 1939) firmado por el párroco de la localidad, Cástulo Gutiérrez, en el que detalla que este hombre «era uno de los dirigentes marxistas y que estaba afiliado a la Casa del Pueblo». Otros tres vecinos de Baltanás, Eloy García Carranza, jornalero de 23 años; José Obispo Cantera, obrero de 23 años; y Gregorio Carranza Carranza, obrero de 26 años, fueron condenados (expediente 5.183/1941) a 12 años de reclusión y 400 pesetas de multa para cada uno por «oponerse al Alzamiento con armas».
El hecho de participar activamente en política o en el movimiento sindical fue duramente castigado. Así, Antolín Susilla Terán, de 35 años, labrador y vecino de Báscones de Valdivia, fue condenado (expediente 5.171/1941) a la pena de 30 años de prisión y 500 pesetas de multa por el hecho de haber participado como interventor en las elecciones de 1936.
Además, Bautista Revilla González, de 22 años, dependiente de profesión y vecino de Barruelo de Santullán, tuvo que asumir 12 años de reclusión y 300 pesetas de multa (expediente 2.410/1940) por actuar «de manera subversiva» según dictaminó el Consejo de Guerra que le juzgó; mientras que Marcos Santamaría, carnicero, de 37 años y vecino de Canduela, fue condenado a 30 años de reclusión y 200 pesetas de multa por «ser marxista y participar en saqueos» (expediente 1.938/1940).

PSOE y UGT. A Máximo Álvarez Calvo, productor de 49 años y vecino de Amusco, le cayó  inhabilitación y 250 pesetas de multa por ser afiliado de la UGT y apoderado del PSOE en las elecciones de 1936 (expediente 982/1940), Segundo Ruiz Saiz, de 53 años, productor y vecino de Brañosera, recibió una condena de 30 años y 250 pesetas de multa por ser marxista y «pasarse a la zona roja» (expediente 5.220/1941), el matrimonio capitalino formado por Miguel Gil Herrero (38 años) y Natividad Gil Herrero (23 años) tuvieron que asumir 500 y 300 pesetas, respectivamente, por su «adhesión a la rebelión» (expediente 5.172/1941), y Policarpo Fernández Rueda y Pablo Pesquera Prieto, jornaleros de 45 y 28 años, respectivamente, fueron condenados a 8 años de cárcel y 400 pesetas de multa cada uno por su condición de presidente y secretario de la Casa del Pueblo en Grijota y Población de Campos.
Además, Pedro Antolín Expósito y Eustaquio Aguado Martín, de 49 y 45 años, en su condición de pertenecientes a la Casa del Pueblo y gestores del municipio de Mazariegos asumieron 250 y 100 pesetas (expediente 4.536/1941), mientras que el minero Julio Moreno García, de 30 años, fue multado con 300 pesetas, además de una condena de 14 años y 6 meses de prisión, por su condición de teniente «en la zona roja» (expediente 5.006/1941).
De igual forma, Lucinio Fernández Peña, de 25 años, hortelano y vecino de Herrera de Pisuerga, fue multado con 50 pesetas «por asistir a manifestaciones convocadas por el PSOE» (expediente 1.445/1941). De la misma manera que, Ángel Fernández Rabanal, productor de 34 años y vecino de Dehesa de Montejo, que fue sentenciado a 12 años de cárcel y 100 pesetas de multa por ser afiliado de UGT y del PSOE (expediente 2137/1941).
Mariano Pérez Juan, de 61 años y vecino de Villacidaler, fue multado con 1.100 pesetas y condenado a 12 años de cárcel por «auxilio a la rebelión» tras ocupar «cargos en el marxismo» (expediente 2.152/1940) y Mariano Caminero Merino, de 27 años, peón caminero y vecino de Villodrigo, también fue multado con 100 pesetas «por ser propagandista del Frente Popular en 1936 y quitar los carteles derechistas». Era afiliado de la Casa del Pueblo (expediente 280/1939).

LA REVOLUCIÓN DE 1934 EN EL NORTE DE PALENCIA

El Cuartel de la Guardia Civil de Guardo fue incendiado y uno de sus agentes murió durante el asalto. El director del Colegio de los Hermanos Maristas, Plácido Fábrega Juliá, fue asesinado en Barruelo de Santullán

La Revolución de 1934 o huelga general revolucionaria en España de 1934  fue un movimiento huelguístico que se produjo entre los días 5 y 19 de octubre de 1934 durante el bienio radical-cedista de la II República. Este movimiento estuvo alentado desde amplios sectores y por importantes dirigentes del PSOE y la UGT, como Largo Caballero o Indalecio Prieto  y de forma desigual por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y el Partido Comunista de España (PCE).
Los principales focos de la rebelión se produjeron en Cataluña y en Asturias, región en la que tuvieron lugar los sucesos más graves. Y tuvo gran importancia en las cuencas mineras de Castilla La Vieja y León.
También hubo enfrentamientos armados en zonas mineras del norte de la región tanto en las de Palencia como en las de León. En Barruelo de Santullán, donde los mineros ocuparon el cuartel de la Guardia Civil, fue preciso utilizar la artillería para sofocar la rebelión. En Guardo, tras incendiar el cuartel de la Guardia Civil y ocupar el Ayuntamiento donde fueron encarcelados los guardias civiles y los directivos de las compañías mineras, se llegó a organizar una economía socialista en la que el comité revolucionario presidido por el alcalde suprimió el dinero y emitió vales en su lugar. Durante el asalto, murió un número de la Guardia Civil. El Gobierno tuvo que recurrir de nuevo a la artillería, y también a la aviación, para acabar con la insurrección. El pueblo fue ocupado por el batallón ciclista de Palencia. (Ángel Casas Carnicero La guerrilla republicana en Palencia. Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses).
El Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Valladolid, a través de su Juzgado instructor de Palencia, también tuvo en cuenta estos hechos al proceder con los expedientes. Once de los 66 expedientes hallados en los bajos del Palacio de Justicia de Palencia reflejan dicha relación y fueron tenidos en cuenta a la hora de aplicar la correspondiente sanción.
El minero Atilano Pelayo Guemez, de 28 años y vecino de Barruelo de Santullán, declarado marxista, fue condenado a 14 años y ocho meses de prisión y multado con 250 pesetas por «auxilio a la rebelión» en hechos calificados «menos graves» (expediente 1.934/1940).
El jornalero Luis Díez Rodríguez, de 49 años y vecino de Pisón de Castrejón (expediente 371/1941) estuvo involucrado en la Revolución de 1934 y fue multado con 300 pesetas.
Bautista Rojo Estévanez, de 34 años, minero y vecino de Barruelo de Santullán, fue multado con 300 pesetas por sus «antecedentes izquierdistas» (expediente 1.498/1940). Otro vecino de Barruelo de Santullán, Félix Cabeza Sánchez, productor de 39 años, estuvo implicado en la Revolución. Afiliado a UGT como miembro de la Comisión de Espectáculos huyó a Francia y Cataluña durante la Guerra Civil. Fue condenado a 20 años de prisión y multado con 250 pesetas por «auxilio a la rebelión»..
El minero Alipio López Abad, de 43 años, vecino de Guardo y afiliado a la CNT, también fue sancionado con 150 pesetas tras ser condenado a tres años de cárcel (expediente 1.752/1940).
Bautista Revilla González, de 22 años, vecino de Barruelo de Santullán y de profesión dependiente, tuvo un papel destacado en la Revolución de Octubre. Fue condenado en Consejo de Guerra a 14 años de cárcel y multado con 300 pesetas por su «actuación subversiva» (expediente 2.410/1940). De igual forma, Agapito Muñoz Aparicio, de 36 años, minero y vecino de Néstar, fue multado con 750 pesetas por su condición marxista y como participante activo en la Revolución (expediente 2.259/1940).
Lorenzo Calvo de la Madrid, de 27 años y productor de Villaviudas fue multado con 500 pesetas por su condición de marxista y como participante en la Revolución de Octubre (expediente 2.165/1940).
El expediente más significativo es el 1.863/1940 abierto contra los hermanos Salvador y Eladio Martín Macho, de 27 y 23 años, respectivamente, productores de Guardo, que fueron condenados a penas de 30 y 14 años de cárcel, así como a 500 y 250 pesetas de multa, el primero como uno de los responsables de la quema del Cuartel de la Guardia Civil de Guardo y el segundo por no presentarse a filas.
Los dos últimos expedientes son el 2.260/1940 y el 2.259/1941. El primero fue abierto contra Ezequiel Saldaña Andrés, de 39 años y productor, vecino de Galleguillos de Campos, que fue multado con 500 pesetas por rebelión militar y el segundo contra Francisco Pérez Franco, de 24 años, ebanista de profesión y vecino de Alar del Rey. Fue condenado tras ser denunciado por pertenecer a Juventudes Comunistas y por estar implicado en delitos graves cometidos en Reinosa.

El mártir marista de Barruelo de Santullán

Plácido Fábrega Juliá (Hermano Bernardo) nació en Camallera, provincia de Girona en el año 1889. Tenía 45 años. En 1901 entró a formar parte de los Hermanos Maristas. Recorrió todas las etapas de la formación de los Hermanos y trabajó en varios colegios, aunque a partir de 1925 desarrolló su apostolado en la zona minera de Palencia. Se centró en la formación de los hijos de los mineros y trató de buscarles oportunidades para un futuro mejor. Estando destinado en Barruelo de Santullán, el 6 de octubre de 1934 fue asesinado durante la persecución religiosa entonces desencadenada. Los hechos se precipitaron hacia las cuatro de la madrugada cuando uno de los primeros objetivos de los revolucionarios fue la escuela de los Hermanos, que se encontraba al lado de la iglesia parroquial, y sobre la que lanzaron algún cóctel Molotov. No pudieron detener a los Hermanos, ya que éstos, por indicación de su director, habían huido, pero sí que prendieron al director, Hermano Bernardo, que fue asesinado. Fue beatificado en el año 2007. (El Mártir de Barruelo. Vida, virtudes y martirio del Hermano Bernardo (Plácido Fábrega Juliá), religioso marista martirizado en la revolución de octubre de 1934 en Barruelo de Santullán. Burgos, Aldecoa, 1947. 4º men. 64 pp. Ilustraciones).

OTRAS SANCIONES

Los expedientes se acumulan con desigual fortuna para los «acusados», como «el arrepentido» Siro Treceño Ladrón de Guevara, de 30 años, que fue denunciado por el jefe local de la FET y de las JONS de Buenavista de Valdavia «por su significación marxista», pero que tras servir como cabo en el Ejército Nacional sólo fue multado con 100 pesetas (expediente 144/1939) al calificar sus hechos como «menos graves».

EUSEBIO RUIZ HOYOS
24 años, jornalero de Quintanilla de las Torres, fue condenado a 30 años de cárcel (conmutados por 7 años y un día) y 500 pesetas de multa (exp. 1956/19409.

CEFERINO IGLESIAS PÉREZ
(exp.1.782/1940), minero de 27 años y vecino de Matamorisca, no recibió multa al no poseer bienes pese a ser condenado a 6 años de cárcel y 750 pesetas de multa por proporcionar armas a los vecinos.

LUIS DÍEZ RODRÍGUEZ
25 años, minero y vecino de Barruelo de Santullán, fue multado con 300 pesetas y tres años de cárcel por «auxilio a la rebelión militar» (exp. 2.513/1941).

GREGORIO CALDERÓN HERRERO
40 años, productor y vecino de Porquera de Santullán, condenado a 30 años por Consejo de Guerra y 250 pesetas de multa por «auxilio a la rebelión militar» (exp. 1.784/1940).

JOSÉ BERMEJO FRAILE
31 años, fogonero de Heras de la Peña, fue condenado a 30 años de cárcel y 350 pesetas de multa por «auxilio a la rebelión» (exp. 5.208/1941).

JESÚS VALLEJO CEMBRERO
25 años, productor de Monzón de Campos, fue condenado a seis años de cárcel y 400 pesetas de multa por «abrazar el marxismo» (exp.2.500/1941).

AQUILINO DEL PRADO HOMPANERA
33 años, minero y vecino de Santibáñez de la Peña, fue sentenciado a 30 años de cárcel y 250 pesetas de multa por su condición de «miliciano» (exp. 5.158/1941).

JOSÉ TORICES IGLESIAS
67 años, productor de Barruelo de Santullán, condenado a 30 años y 1.770 pesetas por «auxilio a la rebelión y huir a zona roja» (exp.5226/1941).

EUTIMIO GÓMEZ PALOMO,
MARCELO VICARIO TRISTÁN
y SEBASTIÁN ESPINOSA PUERTAS
Vecinos de Palencia, tras abrirse el expediente 5.181/1941, fueron absueltos al no tener responsabilidad.

AGUSTÍN ROJO RAMOS
31 años y productor de Barruelo de Santullán, fue condenado a 4 años de cárcel y multado con 350 pesetas por enrolarse «en el Ejército enemigo» (exp.2.514/1941).

MANUEL GÓMEZ PEDROSA
40 años y productor de Barruelo de Santullán, fue condenado a seis años de cárcel «por pasarse a zona roja» y multado con 200 pesetas (exp. 2.528/1941).

EMILIANO RUIZ
GARCÍA
Productor de 33 años y vecino de Barruelo de Santullán, fue condenado a 12 años y multado con 450 pesetas por «auxilio a la rebelión» (exp.1.821/1940).

JULIO GÓMEZ GARCÍA
29 años y productor de Barruelo de Santullán, fue condenado a 14 años y 8 meses de cárcel y multado con 350 pesetas por «pasarse a la zona roja de Santander y Barcelona» (exp.3.206/1942).

GERARDO PEÑA PÉREZ
29 años, minero de Barruelo de Santullán, fue condenado a 14 años (sentencia conmutada por otra de 5 años)  y multado con 250 pesetas por ser afiliado de la Casa del Pueblo (exp.1933/1940).

SERAFÍN PEDROSA
RODRÍGUEZ
64 años, albañil de Vallejo de Orbó, recibió una multa de 1.000 pesetas y tres años de condena «por asesorar a la masa obrera» (exp.1957/1940).

ALFREDO SUANCES
ROLDÁN
25 años, panadero y vecino de Vallejo de Orbó, multado con 300 pesetas por «auxilio a la rebelión» (exp.2.055/1940).

ÁNGEL SALGUEIRO RUIZ
35 años, productor de Vallejo de Orbó, multado con 150 pesetas por «auxilio a la rebelión» (exp.2.093/1940).

JESÚS RUBIO MARTÍN
47 años, jornalero y vecino de Brañosera, multado con 150 pesetas por «secundar una huelga» (exp. 2.094/1940).
clemente serrano
gonzález
49 años y productor de Barruelo de Santullán, multado con 100 pesetas por «auxilio a la rebelión» (exp. 2.127/1940).

ANASTASIO VILLEGASGUTIÉRREZ
29 años, jornalero de Ayuela de Valdavia, fue multado con 250 pesetas «por ser afiliado a UGT y estar en zona roja» (exp.2614/1941).

HERMINIO LEÓN MARTÍNEZ
37 años y chófer de Barruelo de Santullán, fue multado con 300 pesetas por actuar «en zona roja» (exp.. 2.636/1941).

TOMÁS RUBIO
RODRÍGUEZ
32 años y productor de Barruelo de Santullán, fue multado con 400 pesetas por encontrarse en «campo rojo» (exp. 5.221/1941).

VALERIO GARCÍA MATIENZO
42 años, productor de Herrera de Pisuerga, fue multado con 50 pesetas «por ser marxista y esconderse en el monte» (exp.2.100/1940).

MIGUEL ALONSO RUIZ
51 años, minero de Barruelo de Santullán, fue multado con 200 pesetas por «auxilio a la rebelión» (exp. 2.120/1940).

MARIANO SIERRA FERNÁNDEZ
59 años y vecino de Valberzoso, fue multado con 750 pesetas y condenado a pena de muerte por Consejo de Guerra, que posteriormente fue conmutada, bajo la acusación de «adhesión a la rebelión» y «cometer desmanes en Santander» (expe.2.306/1940).

JOAQUÍN CORRAL CORRAL
27 años y vecino de Quintanas de Hormiguera, fue condenado a 30 años de cárcel y multa de 1.000 pesetas por «adhesión a la rebelión»  (exp.1.414/1940).

SEGUNDO RUIZ RUIZ
53 años y productor de Brañosera, fue multado con 250 pesetas y 30 años de cárcel por «pasarse a la zona roja» (exp.5.220/1941).

AGUSTÍN RUIZ NÚÑEZ
Vecino de Saldaña, condenado a ocho años de cárcel y multado con 300 pesetas «por excitación a la rebelión» (exp.5.225/1941).

GONZALO PÉREZ ROJAS,
ANTOLÍN GONZÁLEZ ALONSO,
PEDRO RUIZ RUIZ,
JUSTO LABRADOR DÍEZ
Y EVARISTO OLEA TORICES
Trabajadores y vecinos de Barruelo de Santullán de 32 años, 27 años, 29 años, 39 años y 32 años, son multados con 1.445 pesetas cada uno por «auxilio a la rebelión» (exp. 5.168/1940).

Imagen de unos revolucionarios arrestados, tomada en Brañosera. Es la foto más conocida de la Revolución de Octubre de 1934 y la más popular de todas las tomadas en Palencia.
Pertenece al Archivo Fernando Cuevas (Barruelo de Santullán)

#Antifascismo
#UníosHermanxsProletarixs
#UHP

Imagen extraída de:

 

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