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CNT Palencia
Federación local de Palencia

Ateneo Libertario “Eduardo de Guzmán”

Escrito por CNT Palencia el 26th julio 2018

Apoyo a las personas presas – ¿PISCINA, GIMNASIO, ACTIVIDADES CULTURALES?: Informe de la situación actual en las cárceles españolas y comparación con la situación de Urdangarín ” Por censura no entendemos que los hechos se oculten o se nieguen sino que, una vez admitidos, se retoquen siempre para adaptarlos a interpretaciones tranquilizadoras y por último, […]

 

Memoria e Historia – UHP – Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, León y Palencia – “LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡ACUSAMOS!” (Año 1935) + Galería fotográfica

Escrito por CNT Palencia el 31st julio 2018

Memoria e Historia – UHP (Uní@s Herman@s Proletari@s) – Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, León y Palencia – “LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡ACUSAMOS!” (Año 1935) + Galería fotográfica

Enlace original: http://cosal.es/los-presos-de-asturias-acusamos-1935/

Desde CNT Palencia destacamos este párrafo y pensamos que en el documento hay un errata en el documento relacionado con este extracto:

JUAN BAHÍLLO SALOMÓN, de San Cibrián de Campos y avecindado en Sotrondio, de 54 años. Detenidos en cuartel de los guardias de Asalto de Oviedo, fue maltratado bárbaramente con el cañón de fusil, hasta fracturarle dos costillas

Que se refiere realmente a la población palentina de San Cebrián de Campos

Histórico documento elaborado por los presos políticos asturianos en la Cárcel de Uviéu/Oviedo, en el que narran las torturas sufridas en los últimos meses de 1934 y primeros de 1935.

El original permaneció escondido y olvidado en un hórreo del concejo de Riosa durante tres cuartos de siglo. A continuación transcribimos la introducción. Para leerlo completo, descargar el original escaneado y difundirlo, picar en la imagen de la portada.

“Publicamos a continuación un documento sensacionalmente terrorífico.

“Publicamos a continuación un documento sensacionalmente terrorífico.

Las páginas más escalofriantes de “El Jardín de los Suplicios” de Mirbeau no son nada más que una débil sombra al lado de lo que aquí se cuenta, de lo que aquí se dice, de lo que aquí se prueba.

No se trata de invenciones macabras hijas de una fantasía enfermiza a lo Edgard Poe, sino de hechos lacónicamente expuestos, con la frialdad de una noticia telegráfica.

Es la exposición breve, sumaria, de los crímenes cometidos en Asturias, con los presos revolucionarios.

No habla, describiendo la tragedia, un “espectador imparcial”. Hablan 547 presos que han podido salvarse -algunos de ellos momentáneamente, tan solo- de las sádicas torturas aplicadas especialmente por el comandante Doval, en las Adoratrices, y por el capitán Nilo Tello, en la Cárcel. Exponen lo que han visto, horrorizados, lo que han sentido en sus carnes desgarradas y maceradas, en sus articulaciones descoyuntadas, en sus huesos fracturados y molidos con las culatas de los fusiles.

Los presos de la Cárcel de Oviedo relatan lo que han hecho con ellos y lo realizado con aquellos otros que cayeron muertos, que no pudiendo resistir más se suicidaron o, en estado de locura, tuvieron que ser recluídos para siempre en el Manicomio.

El relato de este crimen jamás igualado culmina, llegando al paroxismo horripilante de la bestialidad más desenfrenada, en el asesinato en masa de los veintisiete presos que sacados, la noche del 24 al 25 de octubre de la Cárcel de Sama de Langreo, son apuñalados, mutilados, destrozados y luego enterrados, algunos con vida aún, en el lugar llamado la “Coraxona” de los montes de Carbayín.

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En estas páginas sombrías de ‘torturas y suplicios no se hace hincapié en las fechorías del Tercio y Regulares, “los bravos soldados de la patria”, perpetradas en toda la región asturiana. Los asesinatos de hombres, mujeres, ancianos y niños, la violación de muchachas, los robos desenfrenados de aquellas hordas de forajidos que el gobierno de Lerroux-Gil Robles condujo a Asturias “para salvaguardar la civilización” no son señalados aquí. Los presos únicamente se refieren a lo que han hecho con ellos, a lo que se está haciendo todavía. Es una simple prueba testifical ante el Tribunal de la clase trabajadora de todo el mundo.

La represión llevada a cabo en Asturias supera a las mayores que recuerda la historia moderna. Ha ido más allá que la ferocidad de Mussolini e Hitler. Sólo puede ser parangonada, aunque quizá sea más intensa la española, a la que ejecutaron los sanguinarios Thiers y Gallifet cuando cayó la “Commune” de París. Thiers dió entonces la orden de que se “exterminara a los lobos, a las lobas y a los lobeznos”. Exactamente lo mismo que Lerroux y Gil Robles mandaron hacer en Asturias.

Después de las sangrientas jornadas de últimos de mayo de 1871, las hienas de la burguesía francesa paseaban por las calles de París, y con la contera de sus sombrillas arrancaban los ojos a los cadáveres de los heroicos “communards”.

La burguesía española ha llegado en su refinamiento y en su perversidad a más aún. La
tarea de ensañarse con los cadáveres de los revolucionarios dejaron que lo efectuaran los legionarios y los moros. Ellos han caído, sádicamente, sobre los heridos y enfermos. Un periódico reaccionario de Madrid publicó, en enero el siguiente telegrama procedente de Oviedo, que luego a título de reproducción pudieron publicar algunos diarios de Madrid y Barcelona:

“Las damas católicas de Oviedo hemos creado un cuerpo de enfermeras para acabar con los heridos revolucionarios que se hallan en la Cárcel o en el Hospital. Para ello, o se equivocan los medicamentos o se ponen inyecciones con dosis elevadísimas”.

Minero muestra cómo fue torturado, en carta a su familia

Minero muestra cómo fue torturado, en carta a su familia

¿Es posible imaginar criminalidad mayor?

Cuando las primeras noticias del crimen permanente que el gobierno de Lerroux-Gil Robles comete en Asturias fueron publicadas por la prensa extranjera, las agencias oficiosas trataron de desmentir tal información. Sin embargo, posteriormente la verdad no ha podido ser ocultada.

El informe de Fernando de los Ríos, ex ministro de la República, que publicó “Le Populaire”, de París y reprodujo “Acción’, periódico del B.O.C., causó una sensación tan enorme que el Gobierno fué impotente para seguir silenciando lo ocurrido, y no tuvo más remedio que ordenar al Fiscal General de la República que hiciera las correspondientes averiguaciones.

Los presos de la Cárcel de Oviedo se apresuraron a mandar al Fiscal de la República el documento que sigue como un simple avance de lo que se ha hecho con los presos.

En las prisiones de Asturias y en las de todo el país hay miles y miles de presos sufriendo atrozmente los rigores de un régimen criminal que sintiéndose en estado agónico, hace esfuerzos inauditos para sobrevivirse torturando y asesinando sin cesar.

Los trabajadores de Cataluña, de España entera, emocionados, han visto el heroísmo de los trabajadores asturianos durante los días rojos de octubre y ven ahora sus sufrimientos atroces “.

La gloriosa COMMUNE asturiana es para todos los obreros una lección transcendental. Ha demostrado que cuando el proletariado está fuertemente unido es invencible. Si el Proletariado astur es martirizado se debe a que la clase trabajadora hispana no supo seguir su magnífico ejemplo, esto es, constituir una poderosa Alianza Obrera y luego combatir hasta triunfar.

Esta poderosa lección no puede, no debe ser olvidada. Precisa superar la situación actual para sacar a los camaradas presos de las garras de la justicia burguesa y para continuar la gesta de octubre hasta el triunfo definitivo, hasta la victoria de la segunda revolución que implante la dictadura del proletariado.”

LOS PRESOS DE ASTURIAS ¡¡¡ACUSAMOS…!!!

Cárcel Modelo de Oviedo, a 24 de enero de 1935.

“También hubo enfrentamientos armados en zonas mineras del norte de Castilla y León tanto en las de Palencia como en las de León. En Barruelo de Santullán, donde los mineros ocuparon el cuartel de la Guardia Civil, fue preciso utilizar la artillería para sofocar la rebelión. En Guardo, tras incendiar el cuartel de la Guardia Civil y ocupar el Ayuntamiento donde fueron encarcelados los guardias civiles y los directivos de las compañías mineras, se llegó a organizar una economía socialista en la que el comité revolucionario presidido por el alcalde suprimió el dinero y emitió vales en su lugar. El gobierno tuvo que recurrir de nuevo a la artillería, y también a la aviación, para acabar con la insurrección. El pueblo fue ocupado por el batallón ciclista de Palencia.25

La insurrección en la zona minera de León estuvo vinculada a la Revolución de Asturias, donde el plan era, una vez dominados los cuarteles de la Guardia Civil y los Ayuntamientos, cercar la capital y ocuparla. Pero el proyecto fracasó porque los insurrectos asturianos no pudieron enviar refuerzos y por la decidida actuación del gobernador civil de León. Así que la revolución se intensificó a nivel local, donde en poblaciones como VillablinoBembibre o Sabero se proclamó la “república socialista” y se implantó una embrionaria economía de guerra supeditada a las necesidades del “ejército revolucionario” que se organizó.26

Fuera de las zonas mineras de Palencia y León, en Castilla y León, sólo se registraron algunos enfrentamientos con la Guardia Civil en Medina del CampoMedina de Rioseco y Tudela de Duero.25​”

Extraído de: Ruiz, David (1988). Insurrección defensiva y revolución obrera. El octubre español de 1934. Barcelona: Labor.

(Fuente: Wikipedia. Consultado el martes 31 de julio de 2018 a las 12.38 horas)

El gran icono gráfico de la revolución del 34

Enlace original:

http://cadenaser.com/emisora/2018/02/26/radio_palencia/1519622924_742843.html

Una imagen de unos revolucionarios arrestados, tomada en Brañosera, es la foto más conocida de este hecho histórico y la más popular de todas las tomadas en Palencia

Imagen de unos revolucionarios arrestados, tomada en Brañosera. Es la foto más conocida de este hecho histórico y la más popular de todas las tomadas en Palencia. Pertenece al Archivo Fernando Cuevas (Barruelo de Santullán) / ICAL

Víctor Amor/ ICAL

Un hito en el imaginario del movimiento obrero español. Un mito en la historia de la minería en el norte. La revolución de 1934, aunque en muchos casos olvidada, sentó un precedente de todo lo que llegaría más tarde y se convirtió en una de las páginas más importantes de principios del siglo pasado. Un capítulo que, aunque centrado en la faz asturiana, tiene en Castilla y León gran protagonismo, sobre todo en tierras leonesas. Incluso llegó a la zona de Guardo, en Palencia. Precisamente, en otra zona de la Montaña Palentina, en Brañosera, se tomó la que fuera la más icónica de las imágenes de esta revolución. Un testimonio que integra cualquier libro de historia que se precie y se ha convertido en la instantánea más famosa de todas las tomadas en Palencia.

La fotografía puede encontrarse en libros de texto y publicaciones específicas sobre este periodo. Además, fue recogida por importantes diarios como la Vanguardia, ABC, La Nación o la revista francesa ‘Illustration’, entre otros, por la fuerza y el contenido que transmite. “Estéticamente tiene una posición perfecta y se puede ver a la columna de detenidos descendiendo por la localidad, coincidiendo con los guardias civiles. Da la idea de que se ha sofocado la revolución”, explica el historiador, Jorge Ibáñez.

Uno de los más importantes fotoperiodistas de la época, Félix Ortiz Perelló, conocido con el pseudónimo de Piortiz, fue quien captó el momento en el que los revolucionarios arrestados cruzan la actual calle de Munio Núñez de esta localidad palentina, un lunes 8 de octubre de 1934. Para Ibáñez, lo más llamativo de esta imagen es que en ella se puede ver como los detenidos no parecen personas rendidas, sino que se muestran con gesto altivo, van derechos e incluso acompañados por otros vecinos del pueblo que les despiden. Parece casi un desfile.

Otro de los aspectos que hace de esta imagen una fotografía icónica es la presencia simbólica de una mujer, Josefa del Río, conocida como ‘la Pellejo’, que encabeza toda la fila de detenidos. “Es uno de los puntos más curiosos y da la idea de que la mujer, durante esta época, alcanzó puntos muy próximos a la Igualdad con el hombre”.

Descontextualización de la imagen

Según explica el historiador, experto en temas de la Montaña Palentina, desde el momento en el que se tomó la fotografía, ésta se fue recortando con la intención de no ubicar el lugar. Aunque, en un primer momento su origen se situó en Brañosera, más tarde, al convertirse en el icono de esta revolución, que tiene su parte más importante en Asturias, puede encontrarse en algunas publicaciones haciendo alusión a que los arrestados fueron mineros asturianos o a que la foto fue tomada en esta región.

Instantánea que se ha conservado gracias a las copias que se hicieron y a las publicaciones periódicas y sobre la que “se ha escrito mucho”. Precisamente, el primero de los textos se publicó cuando se entrevistó en este pueblo palentino, cuna del municipalismo, a alguno de los revolucionarios arrestados para que contasen su historia.

Incluso, esta descontextualización, llevó a que un reportaje publicado por ‘El País Semanal’, ubicase mal la imagen diciendo que pertenecía a Asturias, lo que llevó al semanario a sacar una rectificación. El último de los artículos sobre esta la fotografía más popular de la historia de Palencia fue escrito por el barruelano Fernando Cuevas en la revista ‘Trébede’.

Protagonista de un cómic

El asturiano, Premio Nacional de Cómic en 2012, Alfonso Zapico, se inspiró en esta imagen para ilustrar uno de los momentos de esta revolución, conocida por muchos como ‘la olvidada’, en su publicación ‘La balada del Norte’. Con ella, el joven autor asturiano plasma este acontecimiento clave en la historia de las cuencas mineras norteñas y, en definitiva, de España.

 



La Insurrección en Asturias, León y Palencia en fotografías. Ochobre /Octubre 1934

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