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CNT-AIT Palencia
Federación local de Palencia

Ateneo Libertario “Eduardo de Guzmán”

Escrito por CNT Palencia el 4th noviembre 2017

CONFERENCIA SOBRE EL ANARQUISMO EN LA TRANSICIÓN Ponente: Alfredo González Publicación Tierra y Libertad Federación Anarquista Ibérica (FAI) Con introducción especial sobre la vida personal de Eduardo de Guzmán Posterior debate y picoteo aportado entre todos/as Viernes: 17 de noviembre de 2017 Hora: 18.00 Organiza: Ateneo Libertario Eduardo de Guzmán de CNT Palencia Lugar: Local […]

 

No te pares ante los recortes-PARO/EXCLUSIÓN-

Escrito por CNT Palencia el 8th mayo 2012

Paro / Exclusión

Cuando hablamos de paro y exclusión, ¿de qué hablamos?

En el caso del paro o desempleo, hablamos de la falta de recursos propios por parte del individuo para tener los mínimos vitales de subsistencia.

En el caso de la exclusión, sería la falta de los recursos y mecanismos de socialización habituales en la Sociedad y/o de las habilidades sociales para llevar una vida plena 1.

El desempleo y la exclusión, ambos, son los síntomas más evidentes de la falta de control de los trabajadores sobre los medios de producción y consumo. No solamente hay una exclusión laboral que afecta a todos los sectores de la población de forma muy diversa, según las circunstancias de la persona, sino que además la exclusión social se manifiesta en la marginación de las formas de socialización habituales.

El desempleo se manifiesta, curiosamente, como mucho más acentuado, y como síntoma polarizado en ciertas zonas industriales, en las que el empleo local no tiene salida en las zonas industriales más cercanas, sino el empleo como remanente de una mano de obra, quedando una parte sin salida para la integración laboral, como mecanismo estructural de disuasión de la disidencia sindicalista. Es cierto que aquellas áreas del Estado que no son ciertamente industriales en las infraestructuras, tienen mayores índices de paro, como Canarias y Andalucía; pero incluso en zonas abiertamente industriales, como la zona minera, y la Margen Izquierda en Vizcaya, los anillos de mayor nivel de paro, coinciden con las zonas de mayor industrialización 2.

Ciertas formas de paro y exclusión se han cronificado con el tiempo y ahora, con la crisis y la recesión, se agravarán hasta límites insostenibles. En el caso concreto de las Asambleas de parados de Bizkaia, habían logrado superar la marginación social durante unos años e incidir de forma continuada en el mercado laboral que conlleva el desempleo, trabajando, sobre todo, de manera rotativa en el sector Construcción, Limpieza y Grandes Superficies, siendo unos entes de utilidad pública para las personas desempleadas, dando estabilidad laboral y económica, mejorando de forma relativa las condiciones de los contratos con respecto a las Empresas de Trabajo Temporal. Los puestos de trabajo se reparten entre sus miembros por asistencias y participación, sin enchufismo ni discriminación, siendo su existencia un apoyo psico-social ante la misma problemática social, económica y laboral: eventualidad, precariedad y marginación. Pero están formando parte de una lucha por la supresión de las horas extraordinarias, aunque haya habido algunas asambleas que no lo hayan asumido, y, por otra parte, sufriendo la represión de todo tipo de gobiernos y cuerpos policiales. De destacar la baja siniestralidad laboral de la AAPP; asimismo su participación en la formación de prevención de Riesgos Laborales. Pero el hundimiento de la economía tradicional les somete a nuevos retos, que laminan toda su trayectoria anterior. Reinventarse y someterse a nuevos proyectos, es su camino ineludible para evitar la indigencia.

El paro y la exclusión se cronifican en torno a la mujer, por la sobrecarga y la infravaloración del trabajo no remunerado y no reconocido tanto a nivel social, como a nivel institucional. Cuando hablamos de trabajo, sea remunerado o no, hay que hablar de las situaciones específicas (de género) de paro, precariedad y pobreza que viven las mujeres, pero existen otros mundos del trabajo y la producción “invisibles”: el trabajo doméstico, el “voluntariado”, la economía sumergida… Además, el trabajo doméstico de la mujer hace de colchón para que no existan tensiones en el mercado laboral. De esta manera, también las instituciones públicas ahorran en servicios e infraestructuras sociales (guarderías públicas, comedores infantiles, residencias para la tercera edad…). Los gastos sociales de los presupuestos públicos, se benefician del mayor trabajo de la mujer. De cada diez mujeres, siete son consideradas “inactivas” porque la Encuesta de Población Activa (EPA) no las contabiliza al no estar apuntadas en las listas del INEM: De las tres restantes, “activas” por estar reflejadas en el mercado laboral, demandantes de empleo, una se encuentra en el paro y dos tienen trabajo. Eso produce la descalificación social e institucional del trabajo doméstico, se legitima la idea de “mujer en casa” igual a “mujer no productiva”; siendo, curiosamente, el trabajo que realiza la mujer dentro del hogar, básico para la supervivencia en el desarrollo humano, la calidad de vida y la calidad de la fuerza de trabajo. Los obstáculos en el mundo laboral, la doble jornada laboral (trabajando preferentemente en sectores como servicios o educación), la discriminación salarial, el paro femenino dobla al masculino, la precariedad laboral (con más contratos indefinidos en el caso de los hombres, que en el de las mujeres), son las formas de exclusión feminizada. Y encima, se vende el contrato a tiempo parcial como una solución para las mujeres, cuando es una forma más de dependencia 3.

En el caso de los jóvenes menores de 25 años, hay una ausencia total de mecanismo de integración laboral desde los ámbitos de estudio, a nivel de la enseñanza profesional y universitaria, y no hay etapas de transición entre ese ámbito educativo y el ámbito laboral. El desempleo enorme de la juventud, responde sin dudar, a los efectos alienados del desarrollo de la economía de mercado. La separación artificiosa y artificial entre esos dos ámbitos, propicia que los jóvenes no tengan la adaptación suficiente al entorno laboral, para ser aceptados por éste. El entorno laboral se presenta como un espacio agresivo e injusto, en el que se aprecian más las influencias personales, que la preparación profesional.

Podríamos hablar de muchas situaciones de exclusión para argumentar, pero creemos que es suficiente plantearnos estas dos cuestiones:

¿De verdad buscamos el pleno empleo y la inclusión dentro de esta sociedad?

¿De verdad consideramos que este Sistema tiene solución alguna?

La respuesta tiene que ser no. Y en el caso de la exclusión, llegar a la conclusión de que estar al margen de la sociedad, en ciertos aspectos, hay que presentarlo como un hecho positivo y reivindicarlo como algo digno, en contraposición de los valores del Sistema.

La única manera de abordar esta materia de una forma real es, por una parte, describir cuales son los objetivos de los recortes en el desempleo y la exclusión social:

  1. Destruir el sentido de lo social y comunitario hasta reducirnos a esclavos individualistas indefensos.
  2. Rentabilizar la situación a favor de organismos privados de asistencia social.
  3. Utilizar el paro y la exclusión como herramienta de disuasión de la disidencia.

En el terreno de la lucha social se abren dos vías, independientes y complementarias:

  1. Por una parte, una presión constante a las instituciones de la administración del Estado para que asuman gastos e inversiones que mejoren la vida de las personas; en lucha constante para que asuman los responsabilidades que les corresponden, hasta que desaparezcan.
  2. La construcción de una sociedad en paralelo sobre cuestiones de Economía Alternativa, cooperativas Integrales, colectividades, grupos de consumo, huertos comunitarios, bancos de tiempo, etc. Alternativas viables y prácticas en esta sociedad.

Reivindicamos otro tipo de Sociedad, con otros valores, con otra forma de valorar a las personas y al entorno, con otros mensajes, en el que los valores personales y naturales predominen sobre la Economía de Mercado y el Sistema Tecnoindustrial.

Recuperar espacios comunitarios, el sentido de lo colectivo es parte fundamental de esta labor4,como un hecho positivo y como un bien social, no necesariamente vinculado, de forma única, a un beneficio personal.

Plantear un Sistema Social que se adapte a las personas y no como el actual, en el que las personas tienen que adaptarse a un Sistema Social injusto y desequilibrado.

Nuestra lucha tendrá que crear espacios de Sociedad Libre y Justa.

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